¿Cómo se transforma un símbolo de odio en un lugar de esperanza y aprendizaje?
Un edificio que alguna vez sirvió al odio se convierte en un lugar de esperanza cuando la comunidad decide no esconder su historia sino enseñarla. En Brownsville, en el corazón de Pensacola, un centro comunitario que había sido un punto de encuentro para el Klan hoy es un espacio de vida y aprendizaje, gracias al trabajo del líder comunitario Lumon May. La campaña de David Jolly cree que celebrar la dignidad de todos, y no borrar el pasado, es lo que convierte la memoria del daño en un futuro compartido.
La idea, en pocas palabras
No esconder, enseñar
Lumon May decidió no ocultar lo que había sido el edificio en Brownsville, sino usarlo para educar a los niños sobre lo que fue y lo que puede llegar a ser.[1]
La diversidad es una fortaleza
Para David Jolly, tratar la diversidad como motivo de división es un fracaso moral; celebrar la dignidad de cada persona está en el centro de su campaña.[2]
Equidad no es un juego de suma cero
Dar equidad y dignidad a alguien no se la quita a nadie más. Es la base con la que Jolly enmarca la justicia para todos.[3]
Voices on the Trail: Lumon May cuenta cómo un edificio de odio en Brownsville, Pensacola, se convirtió en un lugar de esperanza.
Por qué importa
Hay edificios en la Florida que guardan una historia difícil. En Brownsville, en el corazón de Pensacola, había un centro comunitario que fue un punto de encuentro del odio. El líder comunitario Lumon May recuerda haber caminado por sus cuartos oscuros, sin ventanas, y haber sentido algo espeluznante al descubrir para qué se había usado ese lugar.[1]
Algunos, al recorrerlo, sentían rabia. La respuesta de May fue otra. En sus palabras, mi pueblo perece por falta de conocimiento. Por eso decidió no esconder lo que ese edificio había sido, sino usarlo para enseñar. Adentro, algunos mayores del vecindario recordaban que de niños no se les permitía caminar por Brownsville. Hoy ese mismo espacio es un lugar de vida, de aprendizaje y de esperanza.[1]
El enfoque
La campaña de David Jolly parte de una convicción sencilla: la diversidad no es una amenaza, es una fortaleza, y usarla como tema de división representa un fracaso moral.[2] Transformar un símbolo de odio en un lugar de aprendizaje no borra el pasado. Lo enfrenta. Y ese enfrentamiento honesto es lo que permite avanzar.
Jolly distingue entre defender los derechos de todos y celebrar la dignidad de todos. Lo primero tiene un manual, la Constitución. Lo segundo es una conversación cultural: si somos una nación lo suficientemente fuerte como para celebrar a cada persona.[4] Un edificio como el de Brownsville responde esa pregunta con hechos. Y recuerda algo que un amigo suyo, quien dirigió el departamento de Estudios Afroamericanos en Princeton, le enseñó: dar equidad y dignidad a alguien no se la quita a nadie.[3]
Este es el tipo de trabajo que empieza en el vecindario, no en Tallahassee. Como dice el padre de Lumon May, mucha gente quiere cambiar el mundo, pero no se puede cambiar el mundo hasta cambiar el propio barrio.[1] Para la comunidad latina de la Florida, desde la Pequeña Habana hasta Kissimmee, la lección es familiar: la memoria de lo que se ha vivido no se esconde. Se transmite. Se convierte en enseñanza para los hijos. Esta página forma parte del plan más amplio de David Jolly sobre igualdad y derechos civiles.
Preguntas frecuentes
Q. ¿Cómo se transforma un edificio de odio en un lugar de esperanza?
El ejemplo concreto está en Brownsville, Pensacola. El líder comunitario Lumon May adquirió un edificio que había sido un punto de encuentro del odio y del Klan. En lugar de derribarlo o esconder su historia, decidió educar a los niños sobre lo que ese lugar fue y sobre lo que puede llegar a ser. Hoy es un espacio de vida, de aprendizaje y de esperanza. La clave, según May, no es ocultar el pasado sino reflexionar sobre él.[1]
Q. ¿Por qué no simplemente demoler los edificios asociados al odio?
Porque la historia que no se enseña se olvida, y lo que se olvida puede repetirse. Lumon May lo dice con una frase que lleva en el corazón: mi pueblo perece por falta de conocimiento. Al conservar el edificio y usarlo para educar, la comunidad convierte un lugar de dolor en una herramienta de aprendizaje. No look back, look forward, dice May, pero reconociendo de dónde venimos.[1]
Q. ¿Qué piensa David Jolly sobre la diversidad?
David Jolly ha dicho que la diversidad no es una amenaza, es una fortaleza, y que usarla como tema de división representa un fracaso moral. Critica a los políticos, tanto a nivel nacional como en Tallahassee, por tratar la diversidad como algo divisivo.[2]
Q. ¿No le quita algo a un grupo darle dignidad a otro?
No. Jolly cuenta que un amigo suyo, quien dirigió el departamento de Estudios Afroamericanos en Princeton, le hizo ver esto con claridad: proveer justicia y equidad para todos no es un juego de suma cero. No le quita equidad ni dignidad a nadie darle equidad y dignidad a otra persona.[3]
Q. ¿Cuál es la diferencia entre defender derechos y celebrar la dignidad?
Para Jolly son dos cosas distintas. Defender los derechos de todos tiene un manual: la Constitución. A veces acertamos, a veces nos equivocamos, y los tribunales suelen corregir con el tiempo. Celebrar la dignidad de todos, en cambio, no es una conversación legal sino cultural: la pregunta de si somos una nación lo suficientemente fuerte como para celebrar a cada persona. Ambas cosas están en el centro de su campaña por la gobernación.[4]
Q. ¿Este es un tema de partido?
Lumon May lo enmarca como algo que va más allá de las etiquetas. Dice que republicanos, demócratas e independientes podemos trabajar juntos por un bien común, y que el edificio de Brownsville muestra amor y esperanza. La campaña de Jolly comparte esa visión: la pregunta no es de qué lado viene una solución, sino si mejora la vida de la gente.[1]
Q. ¿Por qué empezar por el barrio y no por Tallahassee?
Porque el cambio arraiga donde vive la gente. El padre de Lumon May decía que mucha gente quiere cambiar el mundo, pero no se puede cambiar el mundo hasta cambiar el propio vecindario.[1] Jolly también cree que el gobierno más cercano a la gente es el que mejor conoce sus necesidades, y que Tallahassee debería dejar de imponerse sobre las decisiones de las comunidades locales.[5]
Q. ¿Qué tiene que ver esto con la comunidad latina de la Florida?
La memoria de lo vivido es algo que muchas familias latinas de la Florida conocen bien, desde las familias de exilio en la Pequeña Habana y Hialeah hasta la diáspora venezolana en Doral. Transformar el dolor del pasado en enseñanza para los hijos es una idea familiar. Jolly enmarca su campaña alrededor de una Florida hospitalaria con todos, una idea que resuena en comunidades que llegaron buscando exactamente eso.[6]
Fuentes
- Voices on the Trail: Lumon May (video), https://www.youtube.com/watch?v=pnA3gSPUWfA · 2026-05-21
- David Jolly sobre la diversidad como fortaleza (video), https://www.youtube.com/watch?v=1ZC03oRtma0 · 2026-03-12
- David Jolly sobre equidad y suma cero (video), https://www.youtube.com/watch?v=1ZC03oRtma0 · 2026-03-12
- David Jolly sobre derechos y dignidad (video), https://www.youtube.com/watch?v=1ZC03oRtma0 · 2026-03-12
- David Jolly sobre control local (video), https://www.youtube.com/watch?v=zhyYeaVTukY · 2026-05-21
- David Jolly: The Florida I Remember (video), https://davidjolly.com/videos/florida-i-remember · 2026-05-21
De un lugar de odio a un lugar de esperanza
La historia no se esconde. Se enseña, y así se convierte en futuro. ¿Tiene una pregunta para David? Visite el Town Hall y pregunte.